Se trata de un proceso continuo, la planta funciona los 365 días del año. El picado de maíz llega a la planta y es almacenado, para su conservación, mediante ensilado tipo bunker. El estiércol ingresa en camiones atmosféricos y se almacena en un tanque de concreto.

Las materias primas se alimentan a un biodigestor primario donde se lleva a cabo el proceso de digestión anaeróbica a temperatura y agitación constante. Allí los microorganismos degradan la materia orgánica dando lugar a los gases que componen el biogás (principalmente CH4 y CO2) y a un subproducto con alto contenido de nutrientes, como nitrógeno y fósforo, denominado digestato o biofertilizante. Se trata de un proceso termofílico, ya que la temperatura de operación es mayor a 50ºC. Posteriormente, la mezcla pasa hacia el biodigestor secundario donde finaliza la degradación de la materia orgánica y se almacenan los productos de la digestión: biogás y biofertilizante. La temperatura de trabajo de este equipo es constante y menor a la del biodigestor primario.

El biogás generado requiere de operaciones de purificación para ser alimentado al motogenerador. En primera instancia se eliminan las trazas de sulfuro de hidrógeno (del orden de ppm) mediante un proceso químico gracias a la inyección de aire en mínimas cantidades controladas, el oxígeno del aire reacciona con el sulfuro de hidrógeno generando azufre sólido y agua, ambos compuestos se mezclan con los residuos líquidos del biodigestor y forman la mezcla empleada como biofertilizante. A continuación, se elimina el vapor de agua presente mediante su condesado.

Por último, el biogás purificado es conducido hacia el área de generación de energía, donde se quema en un motor de combustión interna. La energía térmica liberada se transforma en energía mecánica. Un generador acoplado al motor transforma la energía mecánica en energía eléctrica. Este proceso posee eficiencias superiores al 80%.

proceso-agrandada

Para comercializar la energía eléctrica, un transformador eleva la tensión al nivel adecuado de la red de distribución local, la misma puede ser subida a la red de distribución de energía eléctrica o ser consumida por una industria vecina.

Parte del calor que se recupera en el sistema de enfriamiento del motogenerador, es utilizado para calefaccionar el proceso a través de un intercambiador de calor. El excedente de energía térmica puede ser vendido a una industria vecina y está disponible en forma de agua caliente a alrededor de 90°C.

energia almacenada en el biogás

A la salida del proceso la mezcla ya no tiene capacidad de generar biogás, debido a que ha sido consumida toda la materia orgánica digerible, pero sí posee los nutrientes que el maíz tomó del suelo para crecer y los que se encontraban presentes en el estiércol. Estos nutrientes presentes en el líquido resultante del proceso, llamado digestato o biofertilizante son utilizados para biofertilizar los cultivos de maíz que emplea la planta como materia prima. Este subproducto se almacena en el biodigestor secundario hasta su despacho en camiones cisterna. Se trata de un proceso de agricultura circular, debido a que los nutrientes que la planta toma del suelo para crecer quedan intactos en el digestato y son devueltos a la tierra mediante su riego como biofertilizante. Esta recirculación de nutrientes, disminuye la dependencia de nutrientes exógenos. Por ejemplo, el maíz requiere de 4 Kg de Fosforo por cada tonelada de grano producido, en la cosecha el 75% del fosforo se va del agro-ecosistema (lote) y debe ser suplido, normalmente por fertilizante sintético o por el suelo en su defecto. El uso del digestato como biofertilizante devuelve al lote los nutrientes que se extrajeron en la cosecha.

De no realizarse esta extracción / reposición del agro-ecosistema, el proceso se asemejaría a una minería.